DEL CORRALÓN A BONEVILLE

Si eres de los que mecánicamente ve una grúa y se le revuelve el estómago por sus ya conocidos abusos y malos tratos, aquí te vamos a presentar una muy pero muy particular, tratando de reivindicar al género.

Esta grúa no fue pensada para recorrer en cacería las calles de Polanco, Reforma o Santa Fe, su objetivo es claro, las planicies saladas de Boneville, en donde podrá correr sin preocupaciones, pues ahí seguro no habrá autos mal estacionados.

El origen de esta exótica belleza es Pasco Washington, donde el creador llamado Greg maneja una agencia de rods llamada Desert Rats, en la que después de 450 horas de duro trabajo esta maravilla vio la vida.

Este proyecto fue basado sobre una camioneta Plymouth y lo sabemos porque el dueño lo dijo, ya que muchas pistas de su origen no hay. Desde un principio se definió que el look de esta troca debería ser malvadísimo, pero también un vehículo funcional, aunque fuera rata.

El chasís es artesanal y creado de cero, y pensado para trabajar en conjunto a una suspensión de aire, la trasera de 4 puntos con barras Panhard en ambos ejes, prueba clara de la magnitud de motor que se pensaba adaptar.

Y sí, una Dodge 1991 heavy duty donó su vida por este proyecto, incluyendo el motor Cummins 6Bt turbo-diésel, transmisión de 5 cambios y el diferencial a prueba de balas.

El motor, para ir a la par del look de la grúa tiene en su historial 780,000 kilómetros y no se le ve para cuándo se fatigue, pues sigue metiendo boost y sacando un torque desmedido a sus 4 llantas traseras.

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